jueves, 8 de mayo de 2014

TRABAJO PRÁCTICO (alumnos de sociales AUSENTES el día que se realizó)

Para los/as alumnos/as de ciencias sociales que estuvieron ausentes el día que se realizó el t.p presencial, les dejo las consignas para que lo entreguen el próximo lunes (12/05/14).

1)      A partir de lo trabajado en las diferentes clases:
a)     ¿Cómo definirías al trabajo y a la ciudadanía?
b)     ¿Qué relación encuentras entre ambos conceptos?
2)      A partir del siguiente fragmento extraído de “Tiempos difíciles”:

Tantos o cuantos centenares de brazos trabajando en esta fábrica de tejidos; y tantos y cuántos centenares de caballos de de la Deuda Nacional pueden decir qué capacidad tiene en un momento dado para el bien vapor. Se sabe, medido en libras de fuerza, lo que rendirá el motor; pero ni todos los calculistas juntos de la Caja o para el mal, para el amor o el odio… para convertir la virtud en vicio, o viceversa, el alma de cada uno de estos trabajadores que sirven a la máquina con caras impasibles y ademanes acompasados. En la máquina no hay misterio alguno; pero sí hay misterio en el alma del más insignificante de esos hombres que trabajan en las fábricas… ¿Por qué, pues, no hemos de reservar nuestra aritmética para los objetos materiales, recurriendo a otra clase de medios para entender las asombrosas cualidades de los trabajadores? La claridad del día fue aumentando y se impuso sobre las luces que aún brillaban en el interior de las fábricas. Se apagaron las luces y el trabajo siguió su curso. Llovió, y entonces las serpientes de humo, sometiéndose a la maldición que pesa sobre sus familias, se arrastraron por encima de la tierra. Un velo de niebla y de lluvia envolvió, dentro del patio exterior del material de desecho, el vapor que salía por la tubería de escape, los montones de barricadas y de hierro viejo, las pilas de carbón reluciente y de cenizas que había en todas partes. Siguió el trabajo hasta que sonó la campana de las doce. Más repique de pasos sobre el pavimento. Telares, ruedas y brazos desconectados por una hora. Esteban salió, rendido y desencajado, de la atmósfera calurosa de la fábrica al húmedo viento y al frío encharcamiento de las calles. Salió de entre los de su clase y de su propio barrio, sin comer otra cosa más que un pedazo de pan, mientras caminaba en dirección de la colina, detrás de la cual vivía el dueño de la fábrica donde él trabajaba. Era una casa roja con contraventanas pintadas de negro, persianas interiores verdes, puerta de calle negra, sobre dos escalones blancos y el nombre de “Bounderby” sobre una chapa de bronce. El señor Bounderby estaba comiendo, era lo que había calculado Esteban. ¿Tendría la amabilidad el criado de anunciarle que uno de sus brazos pedía permiso para hablar con él?

Dickens, Charles, “Tiempos difíciles”, 1954. En: Alonso, María E.; Elisaldo, Roberto y Vázquez, Enrique C. Historia. Europa moderna y América colonial”. Buenos Aires, Aique Grupo Editor, 1994.

a)     Describir la modalidad de trabajo propio de la sociedad industrial.
b)     ¿De qué manera aparece plasmado el concepto de “alienación” desarrollado por Marx?
c)     ¿Cómo podrías relacionarlo con las características de la sociedad panóptica de la que nos habla Foucault?
3)      ¿Cuáles son las diferencias entre las concepciones sobre el trabajo de Smith, Marx y Durkheim?
4)      a) Caracteriza al tipo de organización BUROCRACIA (M. Weber).



lunes, 5 de mayo de 2014

1ero de Mayo: Día Internacional del Trabajador

El reclamo de los trabajadores era claro: un pedido de reducción de la jornada laboral a 8 horas, cuando lo "normal" era trabajar entre 12 y 16 horas. La protesta, llevada a cabo inicialmente por 80.000 trabajadores, pronto desembocó en una poderosa huelga nacional que afectó a numerosas fábricas de los Estados Unidos. La fuerza demostrada por los obreros en su reclamo marcó un antes y después en la historia de todos los trabajadores, instaurándose aquella fecha como el "Día del Trabajador".














El 1° de mayo se conmemora en todo el mundo el Día Internacional del Trabajador en homenaje a los llamados Mártires de Chicago, grupo de sindicalistas anarquistas que fueron ejecutados en 1886. Ese mismo año, la Noble Order of the Knights of Labor, una organización de trabajadores, logró que el sector empresarial cediese ante la presión de las huelgas por todo el país.
Entonces, el presidente de Estados Unidos, Andrew Johnson, promulgó la Ingersoll estableciendo ocho horas de trabajo diario. Como los empleadores se negaron a acatarla, los trabajadores de la ciudad industrial de Chicago iniciaron una huelga el 1º de mayo, que comenzó con una manifestación de más de 80.000 trabajadores liderados por Albert Pearsons.
Ese movimiento había sido calificado como "indignante e irrespetuoso", "delirio de lunáticos poco patriotas", y manifestando que era "lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo".
A partir de allí, el conflicto se fue extendiendo a otras ciudades norteamericanas, logrando que más de 400.000 obreros pararan en 5.000 huelgas simultáneas. La magnitud del conflicto causó preocupación al gobierno y al sector empresarial, que creyeron ver en las manifestaciones y huelgas el inicio de una revolución anarquista.
Sin embargo, la fábrica Mc. Cormik de Chicago no reconoció la victoria de los trabajadores y el 1º de mayo de aquel año la policía disparó contra los manifestantes que, a las puertas de la fábrica, reivindicaban el nuevo acuerdo. Durante los siguientes días murieron más trabajadores, hasta que el día 4 una bomba estalló contra las fuerzas policiales, suceso conocido como "el atentado de Haymarket".
El 21 de junio de 1886 comenzó el juicio a 31 obreros acusados de haber sido los promotores del conflicto. Todos fueron condenados, dos de ellos a cadena perpetua, uno a 15 años de trabajos forzados y cinco a la muerte en la horca. La culpabilidad de los condenados nunca fue probada.
En la actualidad, muchos países rememoran el 1º de mayo como el origen del movimiento obrero moderno. Hay algunos que no lo hacen –en general, países de colonización británica–, como Estados Unidos y Canadá, que celebran el Labor Day (Día del Trabajo) el primer lunes de septiembre; Nueva Zelanda, el cuarto lunes de octubre.
En Australia, cada estado federal decide la fecha de celebración: el primer lunes de octubre en el territorio de la capital australiana, Nueva Gales del Sur y Australia Meridional; el segundo lunes de marzo, en Victoria y Tasmania; el primer lunes de marzo, en Australia Occidental; y el 1º de mayo en Queensland y el Territorio del Norte.
En 1954 el papa católico Pío XII apoyó tácitamente esta jornada de memoria colectiva al declararla como festividad de San José Obrero. Últimamente se viene denominando a este día como Día Internacional del Trabajador.
En Portugal, esta fecha se comenzó a celebrar libremente tras el triunfo de la Revolución de los Claveles el 25 de abril de 1974. Mientras que en las grandes ciudades se realizan manifestaciones promovidas por los sindicatos como la Inter-CGT (Confederación General de Trabajadores Portugueses - Inter) o la Confederación Sindical de UGT (Unión General de Trabajadores), en otros lugares como en el Algarve se acostumbra realizar comidas campestres
Día del Trabajador en la Argentina
El primer acto del Día del Trabajador se realizó en 1890, en el Prado Español de Buenos Aires, y contó con la participación de numerosos movimientos obreros, integrados en su mayoría por inmigrantes alemanes, italianos, españoles y portugueses. Desde entonces se celebra cada 1º de mayo el Día del trabajador.
Años más tarde, Argentina atravesará por distintas instancias en la reivindicación de los derechos de los trabajadores, tanto de hombres como mujeres, reconociéndose estos para ambos.
A partir de la primera presidencia de Juan Domingo Perón (1946-1952), la conmemoración del Día del Trabajador alcanzaría una notable importancia, organizándose celebraciones multitudinarias en todo el país. A raíz de las numerosas reivindicaciones obreras logradas por el peronismo, el 1º de mayo se convirtió en un día emblemático: entre las diversas manifestaciones de entonces se destaca la convocatoria de los obreros en la Plaza de Mayo, quienes llegaban en multitud desde temprano para escuchar el discurso del presidente.
Escribió Felipe Pigna: "En nuestro país cada primero de mayo nuestros trabajadores tomaron las calles desafiando al poder, recordándole que existían y que no se resignarían a ser una parte del engranaje productivo. La lucha logró la reducción de la jornada laboral, las leyes sociales y la dignificación del trabajador. El poder se sintió afectado y en cada contraofensiva cívico-militar como las del 55; 62; 66; 76 y 89 (esta vez a través del voto), pretendieron –y en ocasiones lo lograron-, arrasar con las históricas conquistas del movimiento obrero".